Lo que revela nuestro estudio sobre las Tendencias del Consumo de Medios en Venezuela en 2026 sobre el marketing de influencers en Venezuela: el creador de contenido o influencer no está en declive, pero si han perdido confianza y credibilidad.
Ser influencer ha llegado a ser una de las profesiones más deseadas, y esa etapa demostró el poder real de una persona con comunidad para mover decisiones de compra. Lo que cambió en 2026 no es la validez del influencer marketing, sino el criterio para elegir al creador y el lugar que ocupa en el plan. Así lo muestra nuestro estudio con 424 venezolanos de 18 a 64 años, comparado con la ola 2024.
El medio ganó pero la credibilidad perdió terreno Entre 2024 y 2026, las redes sociales crecieron en alcance (de 83% a 93%), en recuerdo publicitario con impacto en compra (de 72% a 82%) y en compra tras un anuncio (de 64% a 77%). El influencer bajó en las tres: como fuente de descubrimiento pasó de 52% a 40%, como última publicidad recordada de 12% a 6%, y la compra por recomendación de 44% a 38%. No hay fatiga de lo digital: hay fatiga de un formato dentro de lo digital.
La confianza, el verdadero cuello de botella El influencer es el canal con menor confianza del mercado: 2,79 sobre 5, frente a 3,81 de la comunicación propia de las marcas y 3,76 del boca a boca. Es el único de diez canales donde más personas desconfían (38%) que confían (22%), y también el de menor atención declarada (2,75). Esa confianza disminuye con la edad: 2,94 entre los 18 y 24 años y 2,53 entre los 55 y 64 años. La caída no es pareja. La compra por recomendación baja 10 puntos en hombres (de 40% a 30%) y apenas 2 en mujeres (de 47% a 45%). Entre los 18 y 34 años incluso crece (de 44% a 45%), mientras que en el tramo de 45 a 64 se desploma de 43% a 25%. El influencer no perdió vigencia: hoy rinde en audiencias específicas, no como solución universal.
Atraen awareness pero no llegan a la conversión El influencer está presente en 21% de los casos al descubrir una marca, en 15% al considerarla y en 9% al decidir: pierde 57% de su peso en el camino. El cierre lo recuperan la tienda física, Google y las reseñas, que pesan en la decisión de 50% de los menores de 35. Sin embargo, el influencer no falla, falla solo. En recorridos de uno o dos puntos de contacto, la compra por recomendación de un creador llega a 26%; en recorridos de cinco o más, sube a 50%.
Una herramienta ideal para el posicionamiento Además, mueve una canasta distinta a la del anuncio online: 33% de las compras por recomendación de un creador son de belleza y skincare, y 49% entre las mujeres, tres veces el peso de esa categoría en el anuncio general. El perfil también importa. Según Influencer Marketing Hub y HypeAuditor, los micro-influencers promedian 3,86% de interacción en Instagram, frente a 1,21% de los mega-influencers. La estética ya no distingue a nadie; el punto de vista y la relación con la comunidad, sí.
Qué implica esto para las marcas La lectura es clara: integrar al creador en un recorrido con búsqueda, reseñas y punto de venta; reasignar presupuesto dentro de redes, no fuera; concentrarlo en mujeres, menores de 35 y categorías como belleza y comida; elegir por la calidad del vínculo y no por el volumen de seguidores; y apoyarse en la comunicación propia para hombres y adultos de 45 a 64 años. En un mercado donde el alcance digital ya está resuelto, lo escaso es la cercanía. Las marcas ganan por estar donde y cuando se toma la decisión.
